Pensar en adquirir una vivienda no es algo que se debe tomar a la ligera, ya que dicha adquisición representa la consolidación del patrimonio familiar.

Ante esta situación hay que tomar en cuenta tres factores principales que determinen una compra acertada: ubicación, funcionalidad y situación legal.

Dentro del gran universo de opciones de viviendas, la mejor a elegir es aquella que se adapte a sus necesidades tanto de gusto como de gasto. Por ejemplo, si usted es una persona sola o con hijos, si prefiere un departamento o una casa; así como definir la forma de pago o precio del inmueble deseado.

Para comenzar la ardua tarea de buscar vivienda hay dos alternativas: La primera es acercarse a un asesor profesional de alguna inmobiliaria, y la segunda es buscar por cuenta propia.

En ambos casos las opciones son todas aquellas que hayan llamado su atención. Una vez que se haya hecho el contacto con el vendedor del inmueble hay que preguntar hasta el más mínimo detalle de dicho lugar, (antigüedad del inmueble, si existen o no problemas en el suministro de agua; cuántos puestos de estacionamiento tiene; incluso si es o no una zona ruidosa, como suele ocurrir en grandes avenidas).

Esto además de conocer los costos en que incurrirá con la compra: escrituración, el pago de servicios, entre otros.“Debe tener claro los servicios adicionales que le ofrecen, así como las condiciones del pago y el tiempo de entrega”, refiere el experto.

“Realice comparaciones, analice ventajas y desventajas que presenta cada opción, por ejemplo, si una está mejor ubicada, pero es más cara, si es más barata, pero más pequeña”.

http://eleconomista.com.mx/finanzas-personales/2010/02/15/como-elegir-vivienda

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