Categoría Venezuela (10)

uente: El Universal
Fecha: 16-04-2020
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La Cámara Venezolana de la Construcción (CVC) publicó este 16 de abril un manifiesto en donde solicitan una coalición “de todos los sectores productivos, sociales y políticos del país para su reconstrucción y lograr contener los efectos de esta terrible pandemia”.

En el documento se expresa que, frente a las distintas coyunturas que enfrenta el país durante la pandemia del Covid – 19, el gremio propone diferentes medidas que pueden solventar los problemas del sector.

Primero, la CVC incita a las autoridades públicas y del sector a reactivar obras paralizadas y prioritarias en el país con empresas venezolanas, “mediante soluciones mixtas de contratación”, en donde se dé prioridad a proyectos para solventar el acceso al agua potable y a la electricidad.

También se exhorta a la administración pública a “despenalizar el sector inmobiliario”, mediante la implementación de modificaciones a la Ley Contra la Estafa Inmobiliaria y a la Ley de Arrendamientos, con el objetivo de “promover la culminación de proyectos existentes y mejorar las condiciones para arrancar nuevos proyectos”.

Luego, como tercer punto, propone dinamizar la oferta de productos consumibles de construcción, mediante un régimen temporal que permita importar acero y/o cemento sin aranceles, consumibles de construcción y/o acabados, así como materia prima requerida para fabricar estos productos en el país; así como dinamizar el acceso a financiamiento mediante el mercado de valores y posibilitar la emisión de deuda privada en divisas para proyectos inmobiliarios.

Por último, solicitan la creación de una Agencia Nacional de Proyectos APP, de índole público-privada, para evaluar y “factibilizar soluciones” para la infraestructura pública nacional.

“La Nación debe hoy enfrentarse a una gravísima crisis económica con la infraestructura pública nacional en condiciones precarias, debido a la desinversión y a más de 8 años de contracción sostenida del sector construcción. Al cierre de 2019, según las cifras del Banco Central de Venezuela, solo sobrevive un 3% del sector”, establece el documento.

“Los constructores venezolanos, como lo hemos venido haciendo, estamos prestos a promover y trabajar en la construcción de una Venezuela basada en la transparencia, equidad, respeto a los derechos individuales y los valores democráticos”, concluyen.
Fuente: tusmetros.com
Fecha: 17-03-2020
A pesar de la parálisis económica que supone la actual crisis de Coronavirus, no impide que esta pausa pueda ser utilizada de forma proactiva, para organizarnos y prestar atención a tareas importantes que muchas veces no tenemos tiempo de afrontar.

Por ello nos parece importante compartir contigo, el mensaje de mantenernos en casa y las recomendaciones que nos hace la Coach Inmobiliario Eyglen Ferreira en su cuenta de Instagram:

Planificando el trabajo de un Asesor Inmobiliario, desde casa:

Prospección: Construya relaciones, hacerse conocer en el mercado, esta actividad representa el 70% del negocio.

Captación: Si tiene en proceso, validar en que paso va y que puede realizar desde casa.

Portales Inmobiliarios: Actualización y mejoramiento de nuestro inventario, validar todos los portales donde puedo cargar mis inmuebles. .

Análisis de Mercados Comparativos: Actualizar precios, y estudiar las fluctuaciones del mercado.

Seguimiento de Clientes: Dar asesoría, orientación, contención, e información de lo que vamos trabajando y lo que está ocurriendo con su propiedad.

Capacitación: Evalúa tus fortalezas y tus oportunidades de mejoras, y utiliza la web para capacitarte.

Redes Sociales: Prepara un plan de desarrollo de tu marca personal.

Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina entre los años 1950 y 2014, incrementó su población urbana del 50% a una tasa exacerbada del 80%, es decir, 8 de cada 10 personas viven en ciudades, cifra que para el año 2050, será del 86%.

Vivir en centros urbanos es una circunstancia que favorece el crecimiento social y económico de sus habitantes, pero a su vez, el acelerado proceso de ocupación urbana ejerce presión en la infraestructura adyacente y exige el incremento en la oferta de servicios y vivienda.

En el año 2012, unos 863 millones de habitantes ubicados en zonas urbanas, vivían en situación de pobreza, lo que significa que 1 de cada 7 personas ocupaban para ese entonces asentamientos marginales.

Las cifras no mienten y los expertos no exageran, “la realidad es que las ciudades son centros que hospedan condiciones de pobreza”.

En muchos países Latinoamericanos aún existen habitantes que no cuentan con acceso a electricidad y otros que aun requieren materiales primarios como madera o carbón para cocinar, se estima que alrededor del 10% y 18%, respectivamente. La ambigüedad se origina a partir del hecho en que las ciudades son consideradas motores económicos y la incógnita radica en, ¿sí son regentes en promover desarrollo, por qué razón dejan espacio para albergar pobreza?

Algunos gobiernos obvian que la falta de control en la expansión urbana puede afectar el desarrollo de las ciudades, el problema es que se hace cuesta arriba adaptar las condiciones físico/naturales y espaciales de las urbes a una demanda constante de bienes y servicios por parte de una población en aumento.

La insostenibilidad va de la mano de la expansión urbana sin control y además, sin ser menos importante, de las decisiones gubernamentales intermitentes que varían de periodo en periodo, cada cambio de mandato implica empezar desde cero un nuevo proyecto y… ¿dónde queda el progreso de la ciudad?, ¿en el voto de sus habitantes?

Cada ciudad presenta desafíos urbanos específicos, siendo los más frecuentes: seguridad social, atención a áreas vulnerables por riesgos ambientales, empleo y cobertura de servicios (agua, electricidad, aseo, educación y salud), estos deben ir de la mano de la planificación y gestión consciente del territorio, ya que una ciudad con crecimiento anárquico es una ciudad con aproximación al colapso.

La planificación de las ciudades debe proyectarse a mediano y largo plazo, debe anticiparse al futuro crecimiento, sobre todo en las ciudades que crecen con mayor rapidez.

Para reducir los índices de pobreza, se debe repensar el modelo de subsistencia que se está llevando a cabo actualmente en las ciudades latinoamericanas, la sostenibilidad de las mismas depende del uso razonable de sus recursos, como también de la debida gestión y control del territorio.

“En 2010, el 23,5% de la población urbana de América Latina y el Caribe vivía en barrios marginales. Pese a los esfuerzos por regularizar los asentamientos informales, el número de habitantes urbanos en dichos asentamientos sigue creciendo” BID.

¿Seremos capaces de promover en LATAM ciudades habitables, equitativas y sostenibles?

ROSANA GUERRERO – Ingeniero ambiental. Msc. Ordenación del territorio y ambiente.
Mérida – VE
Fuente: la.network
Fecha: 17-10-2018

El temor de dejar los bienes abandonados es uno de los dilemas que enfrentaron los venezolanos que emigraron en los últimos 20 años. Es el mismo que sienten quienes, en la actualidad, piensan irse del país. Sin embargo, la crisis económica ha sido para algunos la oportunidad de reinventarse en el campo laboral con nuevos oficios.
Muchos de los que se van prefieren vender sus propiedades o dejarlas al cuidado de sus familiares. Pero aunque no siempre es el caso, hay quienes deciden dejar su casa sola.

En Caracas, para un pequeño grupo de amigos que emigraron desde hace tres años, la situación es diferente. Cuentan con alguien al que catalogan de honesto y de confianza, un venezolano que se quedó y se dedica a cuidar las casas que permanecen deshabitadas.
Durante 15 años, Robert Llorens* se dedicó a gerenciar su propia empresa de promociones y eventos. Recuerda con alegría que antes de la crisis trabajaba para grandes compañías del país, organizó eventos para Empresas Polar, tuvo como clientes a empresarios de Telcel, prestó sus servicios a importantes productoras de ron y trabajó para algunos locales nocturnos de Caracas. En 2015 su compañía dejó de facturar y se quedó sin empleo.

Ahora trabaja cuidando casas. Lo que inició como un favor se convirtió en una nueva forma de ganar dinero e invertir el tiempo en una actividad que, además, disfruta hacer. Robert vigila una vez por semana los apartamentos de las amistades que se encuentran en el exterior; presta el servicio de limpieza una vez al mes, se encarga de los trabajos de albañilería, electricidad y remodelación cuando es necesario y los propietarios se lo piden.
“Todo esto surgió por la necesidad. Primero fue por un amigo que se fue y me preguntó que si le podía cuidar su casa. Le dije que sí, que no había problema. Después se fue mi vecina y me dejó las llaves de su casa para que le diera una vuelta de vez en cuando. Luego se fue una tercera amiga que me pidió el favor de que le cuidara la casa; tampoco tuve problema en hacerlo”, indica el venezolano de 54 años, quien también es comunicador social.

Sistema de monitoreo, una forma de eludir la delincuencia
La mayor preocupación de un propietario, al emigrar, es que su vivienda sea hurtada o invadida. Por ello, Robert al visitar los inmuebles da indicios de que estos todavía están habitados. Deja las luces encendidas, la radio o la televisión.
Llorens señala que es una supervisión que no se limita solo al servicio de monitoreo, como él lo llama, y que en otros países recibe el nombre de Concierge Management Houses: también asiste a las reuniones de condominio para estar al día con lo que sucede en el edificio y mantener informados a los propietarios de los apartamentos.

“Los vecinos me ven de arriba a abajo. Se quedan extrañados porque no soy conocido y tengo las llaves de un apartamento que no es mío. Pero yo con una sonrisa me presento, porque cuando regalas una sonrisa de entrada te reciben bien, y les explico. Les digo lo que hago. Trato de irme bien vestido porque la imagen cuenta y yo estoy prestando un servicio”, asegura.
La migración de venezolanos se intensificó desde 2015. Son muchos los que se han visto en la necesidad de emigrar hacia otras latitudes con la intención de obtener mejor calidad de vida y oportunidades. De acuerdo con datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 1 millón de venezolanos migraron en 2015 y, hasta la fecha, solo 1,6 millones vive legalmente en el extranjero.

Robert encontró en la migración una forma para sobrevivir a la situación económica que enfrenta en Venezuela. Sin embargo, él no considera que lo que hace sea un negocio, a pesar del tiempo que invierte y los costos que le deben pagar los propietarios para el monitoreo de viviendas y la cancelación de los servicios de luz, agua, gas y condominio. Tampoco tiene intenciones de crear una empresa para formalizar la actividad.

Sostiene que las solicitudes que ha tenido del servicio que presta han sido solo de amigos. A veces, las peticiones de los propietarios varían en cuanto al servicio y, por tanto, cambia su precio. “Por ejemplo, ahorita tengo el proyecto de una casa: el dueño quiere que vaya dos veces a la semana a regarle el jardín, ese ya tiene un costo distinto al servicio con el que inicié. Hay personas que se van por una o dos semanas y quieren que les cuide sus mascotas. Eso es otro precio”, explica.
Desde hace dos semanas, Robert publica semanalmente los servicios que ofrece por Instagram y Facebook. Ha tenido buena receptividad y asegura que el número de solicitudes ha aumentado. “Siempre pensaba en cómo promocionarme. Y la mejor promoción que tuve fueron las recomendaciones de la gente. Yo no podía poner un anuncio diciendo: te cuido tu casa si te encuentras fuera del país, porque ¿quién le da la llave de su casa a una persona desconocida para que le cuide el inmueble? Yo no lo haría. Nadie lo hace”, cuenta.
Considera que su trabajo lo hace con cariño y responsabilidad. Espera que el servicio de cuidar las casas sea algo momentáneo, pues insiste en que surgió debido a la crisis económica y no como un trabajo permanente. Mantiene la esperanza de volver a ver a sus amigos en Venezuela. “Me encanta arreglar esas viviendas y darle calor humano. El mayor regalo que puedo darle a mis amigos son fotos y videos de sus casas. Se ponen muy felices. Yo estoy cuidando esas casas para que cuando ellos regresen las consigan tal cual las dejaron, porque tengo la esperanza de que algún día todos los venezolanos que se fueron van a volver”.
*Seudónimo utilizado para resguardar la identidad del entrevistado.

Fuente: El Nacional, 9 de agosto de 2018.

La presidenta de la comisión permanente de Servicios Públicos y Participación Ciudadana del Consejo Legislativo del estado Bolívar (CLEB), diputada del PSUV, Roselys Salazar, certificó que se encuentran suspendidos los desalojos habitacionales aunque ya cuenten con una sentencia firme del tribunal competente.

Especificó la parlamentaria que la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Nº 1171, ordena la prohibición de los desalojos habitacionales y la instalación de una mesa de trabajo nacional y regional para atender de cerca estos casos, levantar una base de datos para poder darle respuesta a este sector de manera oportuna a las familias que se les estaría cercenando el derecho a una vivienda.

Indicó que recibió esta solicitud por parte del Movimiento Nacional de Inquilinos y está trabajando de manera conjunta con Eloísa Martínez, vocera regional de esta instancia, para conformar la mesa de trabajo regional que contará con representantes del CLEB, el Sunavi y la AN, la cual será activada en los próximos días; de momento se encuentran en conversaciones con las instancias competentes para que faciliten la lista de las sentencias firmes de desalojos habitacionales para contactar a las personas afectadas en toda la región, aunque se estima que hay más de 300 habitantes afectados.

Inquilinos podrán comprar

La diputada Roselys Salazar manifestó que esta sentencia también regula los inmuebles constituidos en propiedad horizontal, viviendas o residencias que tienen más de 20 años de construcción y son alquilados, con la finalidad de que puedan ser adquiridos por sus inquilinos, normativa que viene a regular esta situación y el propietario deberá permitir su venta, sin importar el tiempo de alquiler (puede ser de años o de algunos meses), ya que esta norma va directamente dirigida a verificar el tiempo de construcción de la estructura.

Precisó la parlamentaria que además de la sentencia 1171, el artículo 49 de la Ley de Regularización y Control de Arrendamiento y Vivienda establece la venta de los inmuebles de vieja data a sus inquilinos.

Fuente: nuevaprensa.com.ve
Fecha: 26-09-2015

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